Ante el acoso sexual en la industria del entretenimiento, por ley, exigen a concesionarios de telecomunicaciones medidas preventivas: demandó la senadora @Pilarortega

Escrito por Nancy Rodríguez

  Por Nancy Rodríguez

*Aplicar programas de detección temprana de hostigamiento y acoso sexual, o de cualquier otro tipo de violencia contra las mujeres al interior de sus centros de trabajo, precisó la legisladora

*puntualizó que tanto el acoso sexual, como el hostigamiento, son conductas en las que particularmente se genera un ejercicio abusivo del poder, el cual conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, vulnera la dignidad humana y el estado psicoemocional de las personas.

La senadora Pilar Ortega Martínez presidenta de la comisión de Justicia,  presentó una iniciativa de reformas legales, con el fin de garantizar que el contenido de la programación que se difunda a través de radiodifusión o televisión y audio restringidos propicie el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia.

En ese sentido, recordó que recientemente, las actrices Karla Souza, Stephanie Sigman y Paola Núñez fueron las primeras mujeres en hablar sobre el acoso y hostigamiento sexual en la industria mexicana del cine, la televisión y el entretenimiento en general.  

Al presentar su propuesta, que busca modificar la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión y la Ley Federal de Cinematografía, legisladora por Guanajuato planteó la necesidad de que los concesionarios de radiodifusión de producción nacional y de producción nacional independiente, difundan acciones formativas a todo el personal que preste servicio al interior de sus centros de trabajo, en materia de derechos humanos de las niñas y las mujeres. 

Asimismo, que implementen políticas de prevención de violencia contra las mujeres, de acuerdo a lo establecido en la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida libre de violencia. 

Ortega Martínez. propuso también que se formulen y apliquen programas que permitan la detección temprana de hostigamiento y acoso sexual, o de cualquier otro tipo de violencia contra las mujeres al interior de sus centros de trabajo, así como informar y orientar sobre las instituciones del Estado encargadas de atender a víctimas de estas conductas. 

La violencia contra las mujeres, dijo, está presente en todas las culturas y se presenta en cualquier ámbito: privado, público, comunitario y de diversas maneras: física, sexual, psicológica o económica por mencionar algunas. 

Asimismo, indicó que los diversos movimientos sociales en pro de los derechos de las mujeres han luchado para erradicarla y extraerla de la invisibilización; sin embargo, la dificultad de desarraigarla se debe, en gran medida, a la naturalidad con que ha sido vista al negar a las mujeres el reconocimiento como personas, ciudadanas y humanas. 

A partir de esta demanda y de múltiples esfuerzos se han logrado grandes avances en el ámbito internacional, como, incluir los derechos de las mujeres en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la adopción de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), así como la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia sexual en los espacios públicos o comunitarios.

Agregó que del total de mujeres que han experimentado violencia física y/o sexual por otro agresor distinto a la pareja, el 9.4 por ciento presentó una queja o denunció ante alguna autoridad y 2.2 por ciento sólo solicitó apoyo a alguna institución, mientras que el 88.4 por ciento no solicitó apoyo a alguna institución ni presentó queja o denuncia ante alguna autoridad. 

“En ese sentido, se puede afirmar que en comparación con la prevalencia de la violencia, la denuncia es bajo debido a diversos factores, entre los que se encuentra la impunidad, la cual genera un doble efecto negativo”, lamentó. 

Cabe señalar que tanto el acoso sexual, como el hostigamiento, son conductas en las que particularmente se genera un ejercicio abusivo del poder, el cual conlleva a un estado de indefensión y de riesgo para la víctima, vulnera la dignidad humana y el estado psicoemocional de las personas, expuso. 

Con base en la obligación del Estado Mexicano de garantizar el ejercicio pleno y sin discriminación de los derechos y libertades fundamentales, así́ como de hacer efectivo el principio de igualdad, es necesario que aun cuando existen en la legislación vigente mecanismos que protegen y regulan los derechos de las victimas frente a la comisión de estas conductas, es indispensable que en las relaciones de trabajo en el ámbito de la iniciativa privada, particularmente al interior de la industria cinematográfica, de radio y televisión, se garantice de forma eficaz y plena las condiciones adecuadas de trabajo, concluyó. 

La propuesta de la senadora panista se turnó a las comisiones unidas de Radio, Televisión y Cinematografía y de Estudios Legislativos.

 

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