Posible reducir la pobreza de manera acelerada: Peña Nieto en Roma

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Por primera vez en 40 años, un Presidente de México visita la sede de la FAO

Al participar en la ceremonia de clausura de la Conferencia Bianual del 39 periodo de sesiones de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Presidente Enrique Peña Nieto aseguró que “la nuestra puede y debe ser la generación que acabe con el hambre en el mundo”.

En la sala plenaria de la sede de la FAO, ante delegados de todas las naciones que forman  parte de este organismo multinacional, el Primer Mandatario se dijo convencido de que sí es posible reducir la pobreza extrema y la desnutrición de manera acelerada, sustancial y sostenible.

Para lograrlo, puntualizó, es imprescindible que haya voluntad política, una clara identificación de la población objetivo y una estrategia integral que sume recursos y acciones en su favor.

En México “hay avances importantes: hemos logrado reducir a menos de la mitad el número de personas en condiciones de vida por debajo del umbral de la pobreza definido por la ONU”, sostuvo.

Estos logros, explicó, se han visto reforzados con las políticas de desarrollo social aplicadas, particularmente la Cruzada Nacional contra el Hambre.

El primer paso, enfatizó, “fue reconocer que tenemos un problema y asumir el compromiso político de hacerle frente. Eso fue precisamente lo que hemos hecho en México”. Ante ello, “la Cruzada Nacional contra el Hambre es una estrategia transversal de inclusión y bienestar social que opera en todo el país para asegurar el derecho a la alimentación de quienes viven en pobreza extrema”.

A dos años y medio de su puesta en marcha, compartió datos relevantes de lo alcanzado:

Con el Programa de Inclusión Social PROSPERA se atiende a más de 6.1 millones de familias en situación de pobreza extrema para que una vez superada esta condición, se integren a la vida productiva de nuestro país. Además, la proporción de niños menores de cinco años que padecían hambre, también ha disminuido de manera significativa.

Hoy, 4.3 millones de personas reciben el apoyo de al menos uno de los programas de la Cruzada Nacional contra el Hambre; cuatro mil 300 comedores comunitarios atienden cada día a más de 430 mil beneficiarios como niños, mujeres embarazadas y en lactancia, adultos mayores y personas con discapacidad.

Más de 730 mil familias cuentan con una tarjeta denominada Sin Hambre, que les permite adquirir productos básicos a precios preferenciales.

Para asegurar la oferta de alimentos que requiere el país se está fortaleciendo al sector agroalimentario. Detalló que  6.5 millones de personas laboran en el campo y uno de cada cinco mexicanos viven en él. Para reducir la pobreza rural, agregó, debemos lograr que su actividad sea más rentable y que brinde mayores ingresos.

“El acceso a insumos básicos como el crédito, el riego y la tecnificación permitirán hacer del campo una actividad más productiva, y al mismo tiempo, fortalecer la seguridad alimentaria del país”. Subrayó que en 2014, las actividades primarias en México crecieron 3.2 por ciento a tasa anual y 6.8 por ciento durante el primer trimestre de este año 2015.

Estableció el compromiso de reducir el desperdicio de alimentos. “Es dramático que mientras una parte de la población sufre hambre, 30 por ciento de los alimentos se pierden o se desperdician”. Dijo que el Gobierno de México está promoviendo inversiones en sistemas de logística para que los productos puedan llegar de manera oportuna a los mercados y, al mismo tiempo, apoyar a la sociedad civil en el establecimiento y operación de bancos de alimentos.

El Mandatario mexicano afirmó que combatir el hambre no sólo implica proveer alimentos sanos y nutritivos a la población, sino también asegurarles oportunidades de desarrollo y condiciones de vida digna.

Por ello, la Cruzada Nacional contra el Hambre tiene como objetivos adicionales garantizar el acceso a la educación de niños y jóvenes a través de becas; dar certeza jurídica con la regularización y escrituración de casas y terrenos; ofrecer viviendas dignas a través de programas de crédito, construcción y mejoramiento de la vivienda, y llevar servicios básicos a los hogares como drenaje, agua y luz.

“Con acciones como éstas, México ha hecho suya la visión amplia que promueve la FAO para atender las causas estructurales de la pobreza y el hambre mediante el desarrollo de las capacidades productivas de las familias”, destacó.

El Presidente Peña Nieto, quien participó en esta sesión junto con su homólogo de Colombia, Juan Manuel Santos, expuso que como una iniciativa de cooperación de México con los países de Centroamérica “lanzamos la iniciativa Mesoamérica Sin Hambre para hacerle frente a este flagelo”; proyecto que cuenta con un financiamiento inicial de tres millones de dólares aportados por México. En él, participan El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá en una primera etapa, y en el segundo semestre del año se lanzará en Belice, Colombia, Costa Rica y República Dominicana, aseguró.

El Titular del Ejecutivo Federal puntualizó que hoy, la humanidad enfrenta el reto de incrementar la producción sustentable de alimentos en 60 por ciento para satisfacer la demanda de una población de nueve mil millones de habitantes que se estima habrá hacia el año 2050.

Dijo que la FAO ha señalado que el mayor crecimiento de la productividad agrícola tendrá que llevarse a cabo en países en desarrollo y, particularmente, con la participación de los pequeños productores. Ante ello, en México estamos promoviendo una verdadera transformación del campo centrada en los pequeños productores y la agricultura familiar, facilitando su inserción en los mercados locales y regionales.

“Estamos sumando esfuerzos y conjuntando talentos para poner en movimiento la ciencia, la tecnología, el extensionismo y los sistemas de innovación en su beneficio”, apuntó.

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