Legislador americano lloró ante el Papa y después renunció al Congreso

Escrito por

Por Nancy Rodríguez

 El presidente del Congreso Norteamericano el Republicano John Boehner, no paró de llorar ante la presencia del Papa Francisco en el Capitolio.

Visiblemente emocionado, el legislador  limpiaba una y otra vez las lágrimas,  sin poder contenerse durante el discurso del pontífice ante el pleno, también durante su recorrido en el Capitolio y lloró, ante las palabras del Papa en el balcón al finalizar su visita.

Al día siguiente el legislador renunció al Congreso. Aquí la crónica.

Las frases del Papa Franciscos eran contundentes, precisas, con voz pausada y clara. 

“Sigamos la regla de Oro…Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti”.

 "Vamos a tratar a los demás con la misma pasión y la compasión con la que queremos ser tratados. Busquemos a los demás las mismas posibilidades que buscamos para nosotros mismos..."

"Vamos a ayudar a otros a crecer, como nos gustaría que se  ayude a nosotros mismos. En una palabra, si queremos seguridad, demos seguridad. Si queremos  vida, demos vida. Si queremos oportunidades, vamos a ofrecer oportunidades. El criterio que utilizamos para otros, será el criterio que utilizará el tiempo para nosotros".

Y el legislador limpiaba su nariz intermitentemente.

El papa seguía su discurso:

 "La actividad legislativa es siempre mejor si se preocupan por las personas".

  "A ustedes los políticos, igual que a Moises,  se les pide proteger, por medio de la ley, la imagen y semejanza formada por Dios en cada vida humana".

 "Les anímo a tener en cuenta a todas las personas a nuestro alrededor, que se encuentran atrapados en un ciclo de pobreza". 

El presidente del Congreso limpiaba sus lagrimas con su propia mano.

 

"También quiero reconocer a las personas de edad avanzada que almacena sabiduría y experiencia y que muchos de ellos son ya jubilados".

 "Nuestro mundo es cada vez más un lugar de conflicto violento, el odio y atrocidades brutales cometidos incluso en el nombre de Dios y de la religión".

 "Nuestra respuesta debe ser en cambio una de esperanza y sanidad, de  paz y  justicia".

 Y el congresista, una vez más buscaba su pañuelo dentro de su saco y limpiaba sus lagrimas.

El legislador John Boehner  es el presidente de la Cámara de Representantes en los Estados Unidos. Es el que decide si un proyecto de ley se pone a votación en el pleno de la Cámara. Así que no hay nadie más importante para que esto ocurra que el líder de la mayoría, John Boehner, congresista Republicano de Ohio.

 

"Debemos avanzar juntos como uno solo, en un renovado espíritu de fraternidad de  solidaridad y generosidad en cooperación con la ley común".

 El Papa también hablo de cuidar el medio ambiente.  Un daño al medio ambiente, dijo, es un daño a la humanidad. 

Asimismo, señaló que  el narcotráfico ha creado grandes problemas y no ha sido atacado por culpa de la corrupción.

Ante estas palabras, el legislador no dejaba de hacer muecas y de limpiarse las lagrimas.

 "La política es una comunidad que debe  sacrificar los intereses particulares a fin de compartir en la justicia y la paz"

 Habló sobre la importancia del respeto a los migrantes que, dijo,  sólo buscan una mejor vida para sus hijos.

Asimismo destacó "proteger y defender la vida humana en todas las etapas de su desarrollo".

Al término del discurso ante el congreso, el Papa Francisco realizó un recorrido al interior del capitolio.

El legislador que no podía evitar el llanto, se relamía los labios y  seguía los pasos del Papa en su recorrido por el Capitolio, ya que como presidente de la Cámara debía acompañar al Pontífice. 

El legislador se notó aún más sensible; hacía muecas, apretaba los labios y miraba para todos lados tratando de contener  el llanto, cuando el Papa Francisco, sale al balcón principal del Capitolio y habla a miles de personas que se reunieron frente al Congreso, 

 

El Papa Francisco decía ante el micrófono 

"Saludo a los personajes  más importantes que hay aquí: los niños"

“Bendice a este pueblo…"

"Bendice a sus familias…"

Y el congresista lloraba y lloraba sin poder contenerse

El papa continuaba con su discurso y el legislador retiraba sus lágrimas con su propia mano.

Por último el Papa Francisco expresó lo siguiente:

“Les pido que recen, y si entre ustedes hay algunos que no creen o no pueden rezar, les pido por favor que me deseen cosas buenas”.

“Gracias y que Dios bendiga a América”.

El pasado  viernes 25, este legislador Republicano, en conferencia de prensa,  y un poco más tranquilo, anunció su renuncia a la presidencia del Congreso y a su escaño.

John Boehner, dijo lo siguiente:

“Antes de ir a dormir anoche,  le dije a mi esposa: Yo haré un anuncio  mañana”.

Y agregó “Lo que dijo ayer el Papa y al hablar de la regla de Oro (Trata a los demás como te gustaría que te trataran a ti) me alentó a tomar esta decisión”.

“Voy a renunciar a la presidencia de la Cámara y a mi escaño en el Congreso, el 30 de octubre”.

Explicó el congresista que es más saludable dejar los liderazgos de siempre, y refrescar la toma de decisiones en nuevos dirigentes, con renovadas y mejores propuestas.

Además, en conferencia de prensa destacó lo siguiente:

"Quiero agradecer a mi familia por aguantar  todos estos años. Mis niñas, pobres, que son ahora de 37 y 35 años. Su primera campaña fotográfica fue en julio de 1981, y por lo tanto, han tenido que soportar todo esto. Es una cosa fuerte para mí tener que soportarlo. Tengo la piel gruesa. Pero, ya saben, las niñas y mi esposa, tenían que aguantar mucho durante todos estos años en la política".

También puntualizó, “Permítanme expresar mi gratitud a mis electores, que me han enviado aquí 13 veces en los últimos 25 años. No se puede llegar sin conseguir votos. Gracias a ellos”.

Y por último agregó:

"Ha sido un honor servir en esta institución". 

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